La floración del olivo

El mes de mayo es parte fundamental del cultivo del olivo, pues durante este mes se desarrolla la flor. Esta, abrirá a finales de mayo o primeros del mes de junio, y nos dará la futura cosecha de aceitunas para conseguir el preciado aceite.

En la Sierra de Segura, donde cultivamos el Aceite de Oliva De Cospedal, tanto por clima, como por altura, el olivo es algo más tardío que otras zonas de Jaén.

Si tenemos suerte y el clima de primavera es benévolo, durante  finales de marzo, y abril, el árbol iniciará su periodo vegetativo. Las reservas acumuladas durante el otoño y el invierno, y los primeros abonados realizados en febrero-marzo, hacen que el olivo empiece a desarrollar, «tirar» savia nueva, renovándose de hojas la totalidad del árbol. Esas “tiradas” nos van a indicar la fuerza del olivo para cosechas posteriores.

En los entrenudos de la tirada del año anterior, empezarán a salir las yemas que darán lugar a las flores del olivo.

Con temperaturas medias rondando los 18 grados, es cuando la trama empieza a florecer. La floración del olivo es espectacular, cubriendo la totalidad del árbol y liberando una gran cantidad de polen al aire, haciendo el viento el trabajo de polinización.

La cuaja

Es necesario un clima sin exceso de calor, con viento y con poca humedad (sin lluvias) para que el olivo se polinice correctamente, y así la flor quede fecundada.

Una vez fecundada se produce la caída de los pétalos de la  trama quedando solo los frutos fecundados, que producirán con el tiempo las preciadas aceitunas.

“Una en San Juan ciento en navidad”, este refrán es muy usado por el olivicultor, pues aunque la floración del árbol sea espectacular, la cantidad de flor que “cuaja” es muy baja.

Se calcula que la cantidad de flor que cuaja es un 1 o un 2 por ciento del total, el fruto que podemos observar es como cabezas de alfiler.

De esta, mucha flor  viene “hueca” y termina cayéndose, produciéndose una selección natural, manteniendo el olivo solo la aceituna que es capaz de mantener. Por tanto, a olivo más sano, mayor cantidad de aceituna saldrá adelante.

En este momento es cuando se hace la primera evaluación de la futura cosecha, planeando las labores del verano y los abonados para ayudar al olivo a que crezcan sus frutos.