Madre  mía, las Gachamigas que me habré comido en mi vida, sería incapaz de enumerarlas, pero todas me las he tomado en el mismo sitio, en pleno corazón de la Sierra de Segura.

Un plato típicamente serrano, aunque emparentado con las gachas manchegas, pues no deja de ser una comida de pastores y la elaboraban allí por donde iban con sus ovejas. La sierra de Segura tiene mucha sintonía en gran cantidad de sus platos con la comida mozárabe, pero también tiene mucha vinculación con la mancha.

Una de las ventajas que tiene este plato es lo básico que es, pues sus ingredientes son patata, agua harina y aceite; además, se puede acompañar desde con embutido (un buen chorizo frito) y pimientos hasta con fruta, como las uvas, o con pepino. Así que no tienes excusa para no comer una buena gachamiga en cualquier momento.

Un vez más, la receta que tengo de la gachamiga no usa medidas, si no que usa texturas, así que he intentado calcularlas, pero también os indicaré cómo deben de estar para que os sea más fácil su elaboración.

Una gachamiga es sencilla de hacer, piensa que la hacían los pastores en una lumbre a diario, pero tiene sus truquillos que debes conocer.

Ingredientes: 

  • Dos patatas medianas
  • un vaso de agua
  • un vaso de harina
  • Aceite de Oliva Virgen Extra De Cospedal GOURMET
  • Sal

Preparación:

Pelamos las patatas en rodajas finas y las freímos en aceite a fuego lento, durante un buen rato, pero sin que lleguen a dorarse.

En un recipiente preparamos la gacha, añadimos el agua a temperatura ambiente y sal, y vamos añadiendo poco a poco la harina, sin dejar de batir, para que no se hagan grumos; la textura que debes obtener de la gacha es más o menos la de un yogur batido.

Una vez las patatas estén fritas, retiramos el sobrante de aceite y en la misma sartén donde están las patatas vertemos la gacha.

En este punto os voy a hacer una aclaración, y es que con las gachamigas es como las tortillas, a cada uno le gusta de una manera. A mi particularmente me gustan algo más finas pero también te las puedes encontrar más gruesas así que según tu gusto deberás añadir más gacha o menos gacha a las patatas para que tenga la gachamiga mayor o menor grosor.

Vamos mezclando bien la gacha con las patatas y la vamos “rompiendo” para que se quede suelta, y la vamos “metiendo de fuera hacia dentro”. el proceso de cocción de la gacha es de aproximadamente unos 20 minutos a fuego lento, para que no te sepa a harina

Cuando empiece a dorarse le damos la vuelta como si fuera una tortilla y la hacemos por el otro lado.

Mientras, en una sartén al lado, podemos freír pimientos y chorizos, y preparar también pepino, uvas, cerezas… en distintos cuencos y platos para que sirvan de acompañamiento.

Una vez el aspecto de la gachamiga sea el de una tortilla de patatas, la emplatamos y la presentamos con sus acompañamientos.

¡Disfruta de la comida serrana!